FÍSICA, ESPEJOS Y REALIDAD
Ningún ser humano puede verse directamente su propia cara. Está claro que para conseguir esto necesitamos
un espejo. Sin embargo, por increíble que parezca casi nadie se ha hecho la siguiente pregunta: ¿Reproduce la
imagen en el espejo nuestra cara de forma exacta? ¿Hasta que punto esa imagen refleja la realidad de mi cara?

Para tratar de responder a estas preguntas vamos a realizar un experimento muy sencillo: cuando el espejo de
su baño se empañe dibuje un círculo alrededor de la imagen de su rostro en el espejo. Mida su diámetro en
palmos (la distancia entre su pulgar y su meñique) y luego mida de la misma forma el diámetro real de su cara.
¿Que es lo que ha encontrado? Ahora repita el experimento a distintas distancias del espejo.
¿Cual es el resultado? Resulta que el resultado es increíble: no importa a la distancia del espejo que se coloque
la imagen en el espejo siempre será la mitad que la de su imagen real. La razón de esto es que el espejo de
donde proviene la imagen suya siempre está a mitad de camino entre usted y la imagen virtual que se forma
de usted y que parece provenir de "detrás del espejo". Para ver esto más claro pulse en el siguiente enlace:
Por esta misma razón cuando caminamos hacia un espejo plano, nuestra imagen en el espejo parece avanzar
hacia él al doble de velocidad de lo que lo hacemos realmente. Cuando nosotros miramos a un objeto
cualquiera nuestros ojos reciben la luz directamente "rebotada" del objeto sin embargo, cuando miramos
nuestro cuerpo en un espejo la luz no proviene directamente del espejo, antes ha tenido que rebotar en
nuestro cuerpo, después ir hacia el espejo y luego volver de nuevo hasta nuestros ojos. Este recorrido de
ida y vuelta es el que produce el efecto de que la imagen que vemos en el espejo parece estar "detrás" del
mismo y a una distancia igual a la que nosotros estamos del espejo.
Además de este curioso fenómeno está el conocido efecto de que la imagen en el espejo invierte la derecha
y la izquierda. Sin embargo le propongo otro sencillo pero espectacular experimento: Sitúese delante de uno
de esos armarios de baño que tienen 2 o más puertecillas con un espejo en cada una de ellas con un reloj en
su mano izquierda. Levante su mano izquierda y compruebe que la imagen del espejo tiene el reloj en la mano
derecha. Ahora vaya abriendo dos puertecillas y fíjese en las imágenes que se producen en el espejo, cuando
las puertecillas formen un ángulo de 90º o sea una "L" mire en la imagen que hay justo en la esquina de la L.
!Esta imagen tiene el reloj en el lado correcto: en el lado izquierdo!
Fuentes: El salto del tigre, las matemáticas de la vida cotidiana. Jhon D.Barrow 2008..
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